Maduro pide a EE UU sacar sus narices de Venezuela. Foto: Archivo
Misael Salazar F.
Estados Unidos anunció este martes que reactivará las sanciones contra el petróleo y el gas venezolanos, luego que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), ratificara la inhabilitación de María Corina Machado, precandidata presidencial de la oposición.
La medida implica un grave retroceso en lo que parecía ser una mejoría en las relaciones diplomáticas y económicas de Estados Unidos y Venezuela, surgida a raíz del Acuerdo de Barbados, firmado entre el gobierno de Nicolás Maduro y voceros de la oposición venezolana.
El gobierno de Joe Biden califica la inhabilitación de Machado como una violación al Acuerdo de Barbados, suscrito en octubre pasado. Allí, Maduro se compromete a facilitar que muchos líderes de la oposición pudieran participar en las elecciones presidenciales pautadas para diciembre de este año.
De hecho, a escasos días de firmado el acuerdo, Maduro liberó a varios opositores. Como respuesta, Estados Unidos emitió un Memorándum aliviando parte de las sanciones impuestas al petróleo, el gas y el oro venezolano.
El futuro de las relaciones entre ambos países se complica, cuando el TJS ratifica que María Corina Machado se halla inhabilitada por la Contraloría General de la República, lo que la dejaría por fuera de la contienda electoral.
Este martes, Estados Unidos emitió un comunicado afirmando que las empresas que tienen negociaciones abiertas con Minerven, (empresa encarga de comercializar el oro venezolano), tienen hasta el 13 de febrero para finiquitar operaciones. En la práctica, significa que vuelven las sanciones al oro venezolano.
Idéntica política se reactivará sobre el petróleo y el gas venezolano, lo que pudiera afectar las perspectivas de crecimiento de la economía venezolana, que viene repuntando desde que se aliviaron las sanciones.
A juicio de Estados Unidos, las dos condiciones que había colocado para iniciar el proceso paulatino de levantamiento de las sanciones, no se están cumpliendo por parte de Nicolás Maduro. La primera era la liberación de los presos políticos en Venezuela. La segunda, las garantías, por parte de Maduro, de un proceso electoral limpio donde se elija el próximo mandatario de los venezolanos.
