Martin Parra
La política santandereana perdió este sábado a uno de sus dirigentes más influyentes del último medio siglo. En Bogotá falleció, a los 86 años, el exsenador liberal Tito Edmundo Rueda Guarín, un hombre que durante décadas ejerció poder electoral, liderazgo regional y capacidad de interlocución nacional desde las entrañas del liberalismo colombiano.
La noticia comenzó a circular desde tempranas horas en círculos políticos y periodísticos del país, hasta ser confirmada por medios regionales de Santander.
Hablar de Tito Edmundo Rueda Guarín es hablar de una época en la que la política regional se construía desde las plazas públicas, los directorios liberales, las relaciones personales y las estructuras partidistas tradicionales. Fue uno de los últimos exponentes de aquella generación de dirigentes que entendía el poder como una mezcla de disciplina, presencia territorial y capacidad burocrática.
Nacido en el corregimiento de La Fuente, en el municipio santandereano de Zapatoca, Rueda Guarín se graduó como ingeniero civil de la Universidad Nacional de Colombia en 1964, una formación técnica que marcaría buena parte de su carrera pública. Antes de consolidarse como figura política nacional, ocupó cargos administrativos de gran relevancia en el Estado colombiano, entre ellos la dirección Nacional de Carreteras y la gerencia de los Ferrocarriles Nacionales.
Pero fue en la política donde construyó su verdadera dimensión pública.
Durante años se convirtió en uno de los senadores más fuertes del liberalismo santandereano, liderando el movimiento Acción Solidaria y tejiendo alianzas que le permitieron mantenerse vigente en uno de los escenarios más competitivos de la política colombiana.
En 1993 alcanzó uno de los máximos honores de su carrera: la presidencia del Senado de la República de Colombia. Desde allí ejerció influencia en momentos complejos de la vida institucional del país, en una década marcada por los cambios derivados de la Constitución de 1991 y la reconfiguración de las fuerzas políticas tradicionales.
Quienes lo conocieron suelen describirlo como un dirigente de temperamento fuerte, directo y profundamente santandereano. Una semblanza publicada años atrás por eltiempo.com lo definía como un hombre estricto y sincero, poco amigo de las medias tintas y con enorme disciplina en el ejercicio del poder.
Su influencia trascendió el Capitolio Nacional. En Santander fue protagonista de importantes procesos de infraestructura y desarrollo regional, además de mantener cercanía con sectores empresariales, cívicos y de medios de comunicación. Incluso fue mencionado como uno de los cofundadores de Radio Melodía en el departamento, según reseñas publicadas tras conocerse su fallecimiento.
La historia política de Tito Edmundo Rueda Guarín también refleja la transformación de la política colombiana. Vivió el auge y la consolidación de los grandes partidos tradicionales, pero también la fragmentación del liberalismo y el surgimiento de nuevas fuerzas políticas a comienzos del siglo XXI. Aunque siempre conservó identidad liberal, terminó vinculado a sectores cercanos al uribismo y a movimientos que posteriormente confluyeron alrededor del Partido de la U.
Para muchos dirigentes jóvenes de Santander, Rueda Guarín representaba una generación de políticos con enorme capacidad electoral, construida en tiempos donde las campañas se hacían recorriendo municipios, organizando directorios y manteniendo contacto directo con las bases políticas.
Con su muerte desaparece otro de los nombres emblemáticos de la vieja guardia liberal santandereana, una generación que durante décadas dominó el escenario político regional y dejó una profunda huella en la historia institucional del departamento.
Las reacciones de dirigentes políticos, excongresistas y líderes regionales comenzaron a multiplicarse este sábado en redes sociales, recordando su influencia, su trayectoria pública y su papel dentro de la política colombiana de finales del siglo XX.
