Irán, Estados Unidos e Israel anuncian un cese al fuego. Foto: RFI
Misael Salazar F.
Estados Unidos, Israel e Irán aceptaron y anunciaron el inicio de un cese al fuego, luego de 12 días de guerra con intercambio de misiles apuntando directamente a Tel Aviv y Teherán.
El anuncio, que es una noticia positiva para el mundo, llega luego que Estados Unidos, por orden de Trump, lanzara un feroz ataque contra tres plantas nucleares iraníes, donde se supone que el país islámico guarda uranio enriquecido.
Como represalia, Irán respondió con una tanda de misiles cuyo objetivo era la base militar norteamericana, ubicada en Qatar, desde donde Estados Unidos controla sus operaciones para la convulsionada región del Oriente Medio.
El cese al fuego, por parte de Irán, debió comenzar -de acuerdo a lo pautado-, a las 00 horas del martes 24 de junio y luego lo haría Israel, con Estados Unidos como testigo.
Inicialmente Irán desmintió el cese al fuego con Israel anunciado por Trump, pero ya sobre la madrugada del martes, el Consejo Nacional de Seguridad Iraní emitió un comunicado anunciando que aceptaba el acuerdo de cese de hostilidades.
El intento de poner fin a la guerra en el Golfo Pérsico, se produce, también, luego que Irán amenazara al mundo con cerrar el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo que necesita el mundo diariamente y el 35% del petróleo que se comercializa en el planeta vía marítima.
De este petróleo se alimentan al menos cinco de las grandes economías del mundo: China, Japón, Rusia, India y Corea del Sur, porque en el Golfo Pérsico se halla una de las principales reservas petrolíferas del mundo.
Por esa razón, un cese al fuego entre dos actores tan importantes de la región, como Israel e Irán, le deja al mundo la tranquilidad, al menos por ahora, de que la guerra que pudo ser planetaria, con armas ya no tan convencionales, puede que haya terminado.
Las horas que transcurran luego de lo pactado y anunciado por Estados Unidos, Israel e Irán, serán decisivas.
