Grave, gravísimo, es el momento político por el que está atravesando el país nacional. Un gobierno progresista cumpliendo a cabalidad la constitución y las leyes, versus, una mafia narcotraficante y corrupta enquistada (desde hace décadas) en sitial VIP del Estado.
Un Fiscal General narcisista y con comportamientos de delirios de grandeza y omnipotencia, quien se niega a perder su statu quo siempre favorecedor de villanos “cuello blanco” y acusador sin piedad de todo aquel quien no profese ser de derecha.
Y una Procuradora impuesta y subalterna del potentado clan Char y sus socios de negocios, quien, en dúo con el Fiscal, se convirtieron de hecho y “antiderecho” en jefes de la oposición. Y sus altos cargos usados para perseguir visceralmente a altos funcionarios del gobierno progresista y a su vez, a beneficiar jurídicamente con preclusiones, archivos y vencimiento de términos a presuntos delincuentes corruptos. Es una verdad y el mundo lo sabe.
Una Corte Suprema de Justicia que el próximo jueves 8 de febrero con la elección o no elección de la nueva Fiscal declarará en qué lado de la historia está ubicada.
Ah, y una “gran prensa”, propiedad de poderosos grupos económicos al servicio de los malos, anteriores usurpadores del erario quienes fueron frenados en su robadera por Petro, y por eso su afán de sacarlo de la presidencia.
Prensa manipuladora, experta en distorsionar noticias y cum laude creadora de matrices negativas de opinión. Prensa aprovechadora de la ignorancia intelectual de un importante número de colombianos, “cerebro blandito”, susceptibles a la alienación.
Prensa no veraz, no objetiva, no seria, ocupada no en informar sino en distraer la realidad en cuanto a logros del gobierno, pero sí ocupada en babosadas tales como que si la primera dama baila o canta o de cuánto le costó la manicura del sábado pasado.
Petro está haciendo un buen gobierno (lo dicen analistas internacionales) muy diferente al de sus antecesores los cuales estuvieron plagados de vicios, deshonestidad y putrefacción: Odebrecht, Mario Castaño y su cartel de las marionetas, Salucoop, Ecopetrol, Centros Poblados, Monómeros, etc., etc., etc.
Por primera vez hay políticas de Estado de verdad a favor del pueblo, y de ellas no hace referencia “la gran prensa”, porque pareciera que su único objetivo es contribuir a tumbar a Petro para que puedan regresar al poder los abudineadores. Sí, los que gritan ¡Fuera Petro! ¡Fuera Petro! que son aquellos mismos quienes expresan estar ofendidos dizque porque Petro ni roba ni deja robar.
