Este 23 de agosto se llevará a cabo una primera reunión con el Ministerio de Salud.
En un alarmante comunicado hecho por las EPS Sura, Sanitas y Compensar se advierte el riesgo de cierre debido a una crisis financiera que amenaza su viabilidad operativa.
A través de una carta dirigida al Ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, representantes de estas EPS han expuesto los problemas que enfrentan y la inminente posibilidad de que más de trece millones de afiliados se vean afectados y a su vez, 34 mil empleados.
Los representantes de las empresas prestadoras de servicios de salud describen la situación actual como «angustiosa» porque el valor actual del Sistema General de Seguridad Social en Salud (UPC) es insuficiente para cubrir los costos del plan de beneficios de salud, sumado a que los recursos asignados en el presupuesto general de la Nación no satisfacen las demandas del sistema de salud, dejando a estas EPS en una posición de fragilidad.
Actualmente, la desigualdad en la distribución de las cargas hace que a menudo se reciba una cantidad desproporcionada de pacientes con enfermedades de alto costo, ejerciendo con ello, una presión adicional en los recursos financieros de las entidades, comprometiendo su capacidad para brindar servicios de calidad.
Otro desafío crítico mencionado en la carta es el retraso en los pagos gubernamentales hacia las EPS. Estos retrasos han reducido la liquidez de las entidades y dificultan su capacidad para cumplir con sus obligaciones financieras.
Ante esta crítica situación, las EPS han solicitado una reunión urgente con el Ministro de Salud para discutir estas preocupaciones.
Si no se toman medidas adecuadas a partir del próximo mes de septiembre, las operaciones de Sura, Compensar y Sanitas podrían afectarse y con ello dejar en una grave incertidumbre a cerca de 138 mil usuarios de Sura en Santander, 361 mil de Sanitas y en el caso de Compensar, a más de dos millones de usuarios a nivel nacional.
